Solares antiedad: el mejor aliado contra las arrugas
Si tuviéramos que elegir un solo producto cosmético que tenga una gran eficacia antiedad, desde la farmacia lo tendríamos claro: el protector solar.
Las cremas antiarrugas, los antioxidantes o el retinol pueden ayudar, pero si la piel sigue recibiendo radiación solar sin protección suficiente, el daño se acumula y se produce un gran fotoenvejecimiento. Por eso, la fotoprotección diaria es clave para prevenir tanto las arrugas como las manchas, la pérdida de firmeza y el tono apagado.
En nuestra parafarmacia online puedes encontrar distintas opciones adaptadas a cada tipo de piel y necesidad.
Por qué el solar es el mejor antiedad
El envejecimiento de la piel tiene una parte natural, relacionada con el paso del tiempo, y una parte externa. Dentro de los factores externos, la exposición solar crónica es uno de los más importantes. Este proceso se conoce como fotoenvejecimiento y se manifiesta con la presencia de arrugas, pérdida de elasticidad, manchas, textura irregular y tono menos luminoso.1
La idea de que el fotoprotector ayuda a prevenir el envejecimiento cutáneo no es solo un consejo cosmético. Un ensayo clínico publicado en Annals of Internal Medicine observó que con el uso diario de un solar se reducía el envejecimiento visible de la piel frente a un uso más puntual del fotoprotector.2 En resumen, si quieres una rutina antiedad eficaz, el primer paso es protegerse del daño solar usando fotoprotectores adecuados.
Por eso, cuando hablamos de productos antiarrugas, el fotoprotector debería estar siempre presente en la rutina antiedad. Un buen sérum puede mejorar hidratación, luminosidad o textura, pero el solar es la base que protege el colágeno y ayuda a prevenir que aparezcan nuevas arrugas.
Arrugas y manchas: qué tiene que ver el sol
La radiación solar favorece la formación de radicales libres y altera estructuras de la piel como el colágeno y la elastina, dos proteínas esenciales para que la piel se mantenga firme y elástica. Con los años, esta agresión repetida hace que aparezcan líneas finas, arrugas más marcadas, flacidez y que nuestra piel se vea más envejecida.1
Además, el sol estimula la producción de melanina. Esto puede provocar o empeorar manchas solares, melasma e hiperpigmentaciones, especialmente en personas con tendencia a mancharse, cambios hormonales, embarazo, uso de anticonceptivos, tratamientos despigmentantes o piel sensibilizada. En melasma, la American Academy of Dermatology recomienda fotoprotección diaria y, a poder ser que sean filtros con eficacia frente a la luz visible (esta también produce la aparición de manchas en la piel).3
Por ello, no nos cansamos de repetirles que si protegemos nuestra piel del sol, evitamos además de las temidas quemaduras, que nos salgan arrugas, manchas o un daño acumulado en la piel.
UVA, UVB y luz visible: qué debemos proteger
Cuando elegimos un fotoprotector facial, conviene buscar una fórmula de amplio espectro. La American Academy of Dermatology recomienda elegir protectores con SPF 50 o superior, protección UVA/UVB y resistencia al agua cuando sea necesario.4
- UVB: se relaciona sobre todo con quemadura solar y daño directo en la piel.
- UVA: penetra más profundamente y se asocia especialmente con fotoenvejecimiento, arrugas y pérdida de firmeza.
- Luz visible: puede influir en la pigmentación, especialmente en manchas tipo melasma o pieles con tendencia a a la hiperpigmentación.3
- Infrarrojo y polución: algunas fórmulas antiedad incorporan antioxidantes y activos protectores frente a estrés oxidativo ambiental.
En el día a día, lo importante es elegir un protector que te guste, que sea cómodo y que realmente uses. El mejor solar antiedad es el que te encanta aplicarte todas las mañanas y reaplicas cuando toca.
Protección solar diaria, no solo en verano
Un error muy frecuente es reservar el protector solar para la playa o la piscina. Sin embargo, la piel recibe radiación también al caminar por la calle, conducir, hacer deporte al aire libre o sentarse junto a una ventana. La radiación UVA puede atravesar nubes y cristales, por eso el fotoenvejecimiento se relaciona con la exposición acumulada, no solo con las quemaduras intensas del verano.
Desde nuestra parafarmacia online les recomendamos usar protección solar facial a diario, especialmente si estás utilizando activos como retinoides, ácidos exfoliantes, despigmentantes o vitamina C, o si tienes tendencia a manchas.
Solares antiedad de parafarmacia
Hoy existen fotoprotectores faciales que no solo protegen del sol, sino que además incorporan activos hidratantes, antioxidantes o fórmulas orientadas al cuidado antiedad. Dos ejemplos muy interesantes en parafarmacia son:
- Heliocare 360 Age Active Fluid SPF 50+: fotoprotector facial de amplio espectro formulado para prevenir y ayudar a corregir signos del fotoenvejecimiento. Según Cantabria Labs, protege frente a UVB, UVA, luz visible e infrarrojo, incorpora tecnología Fernblock, antioxidantes y un complejo antiedad con ácido hialurónico, serina y trehalosa. Además, se presenta como textura ultraligera, no comedogénica y apta para todo tipo de pieles. Además gracias a su fórmula reforzada en fotoprotección con óxido de hierro, aporta un efecto buena cara que aunque no sea un maquillaje deja un poco de pigmento natural para disimular alguna imperfección sin necesidad de ir maquillada o con color.5
- ISDIN Fusion Water MAGIC Repair SPF 50: fotoprotector facial de textura acuosa y rápida absorción, con enfoque antifotoenvejecimiento. ISDIN lo describe como un producto con triple acción: proteger frente al daño solar, favorecer la reparación del daño acumulado y mejorar signos visibles como arrugas, luminosidad, hidratación y elasticidad.6
En pieles con tendencia a manchas, puede ser interesante optar por versiones con color o protectores solares que ayuden a unificar el tono, porque facilitan la constancia y pueden aportar protección adicional frente a luz visible si contienen pigmentos adecuados. En pieles grasas, mixtas o con tendencia acneica, conviene priorizar texturas ligeras, oil-free o no comedogénicas. En pieles secas, pueden resultar más cómodas las fórmulas hidratantes.
Consejo farmacéutico: no elijas el solar solo por “el más potente” o “el más famoso”. Debemos elegir el que se adapte a tu piel, a tu rutina y a tu forma real de usarlo. Por ello, no dudes en consultarnos a nuestra parafamacia online para elegir el solar más adecuado para ti.
Cómo aplicar bien el protector solar
La eficacia del protector solar depende mucho de la cantidad aplicada. Si usamos poca cantidad, el SPF real que conseguimos en la piel puede ser bastante menor que el indicado en el envase. Por eso es importante aplicarlo de forma generosa y uniforme.
Pasos recomendados:
- Limpia la piel y aplica tu rutina habitual: contorno de ojos, sérum, crema hidratante…
- Agita el fotoprotector si el envase lo indica.
- Aplica cantidad suficiente en rostro.
- No olvides cuello, escote y orejas.
- Déjalo asentar unos minutos antes de aplicar el maquillaje.
- Reaplica si hay exposición solar mantenida.
La regla de los dos dedos
Una forma práctica de recordar la cantidad adecuada es la regla de los dos dedos: aplica dos líneas de producto sobre el dedo índice y el dedo corazón para cubrir rostro, cuello y orejas. Cantabria Labs también menciona esta regla como referencia para Heliocare Age Active Fluid, equivalente a aplicar aproximadamente 2 mg/cm² en la zona facial, cuello y orejas.5
Si te cuesta aplicar toda la cantidad de una vez, puedes hacerlo en dos capas finas: aplicas una primera capa, esperas unos segundos y aplicas la segunda. Suele quedar mejor y ayuda a repartir el producto de forma más uniforme.
Cada cuánto reaplicar el protector solar
El protector solar no es “ponerlo por la mañana y olvidarse”. La American Cancer Society recomienda reaplicar el fotoprotector al menos cada 2 horas, y antes si se nada, se suda o se seca la piel con una toalla.7
En una jornada normal de oficina con poca exposición directa, quizá no necesites reaplicar tantas veces como en la playa. Pero si vas a caminar, conducir muchas horas, hacer deporte, estar en terraza, piscina o playa, la reaplicación es imprescindible.
Para reaplicar sobre maquillaje, puedes usar formatos cómodos como brumas, sticks, compactos con color o aplicar de nuevo el fluido a toques con una esponja. Lo importante es que te sea cómodo y no te olvides de reaplicarte el solar.
Dónde va el solar en la rutina facial
El protector solar debe aplicarse como último paso de la rutina de cuidado facial, después de la hidratante si la utilizas, y antes del maquillaje. También puede funcionar como base de maquillaje, especialmente en fórmulas con acabado luminoso, soft focus o con color.
Orden recomendado por la mañana:
- Limpieza facial.
- Contorno de ojos
- Sérum antioxidante o tratamiento habitual.
- Hidratante, si tu piel la necesita.
- Protector solar.
- Maquillaje, si lo usas.
Si tu fotoprotector ya es hidratante y tu piel no necesita más, puedes saltarte la crema hidratante. Esto suele ser útil en pieles mixtas o grasas, especialmente en verano.
Errores frecuentes que reducen la protección
- Aplicar poca cantidad: es el error más habitual y reduce mucho la protección real.
- Olvidar cuello, escote y orejas: son zonas muy expuestas y donde también aparecen manchas y signos de edad.
- No reaplicar: especialmente en playa, piscina, deporte o días de mucha exposición.
- Usarlo solo en verano: el fotoenvejecimiento es acumulativo y ocurre todo el año.
- Confiar solo en el maquillaje con SPF: suele aplicarse poca cantidad para alcanzar la protección indicada.
- Pensar que si está nublado no hace falta: sigue habiendo radiación UV.
Si buscas prevenir arrugas, manchas y envejecimiento prematuro, el protector solar es el paso más importante de la rutina. No sustituye a otros cuidados, pero sí es la base sobre la que todo lo demás tiene sentido. Un sérum antiedad puede ayudar, una crema antiarrugas puede mejorar confort y textura, pero sin fotoprotección diaria la piel sigue acumulando daño.
Elige un fotoprotector facial de amplio espectro, SPF 50 o superior, cómodo para tu tipo de piel y fácil de reaplicar. Aplícalo en cantidad suficiente, recuerda la regla de los dos dedos, no olvides cuello, escote y orejas, y úsalo como último paso de la rutina o como base de maquillaje. En antiedad, la constancia gana: cada mañana que aplicas bien tu solar estás invirtiendo en la piel de los próximos años.
Desde Onlyfarma esperamos que este artículo os haya sido útil, recordad que siempre estamos disponibles para resolver cualquier duda o pregunta acerca de los solares antiedad o de cualquier otro tema a través de nuestro whatsapp o teléfono.
Fuentes de información:
1 PubMed. Photoaging: Update on Pathogenesis, Prevention, and Treatment. Ver fuente
2 Hughes MCB. et al. Sunscreen and prevention of skin aging: a randomized trial. Annals of Internal Medicine, 2013. Ver fuente
3 American Academy of Dermatology. Melasma: self-care. Ver fuente
4 American Academy of Dermatology. How do I know if I’m using the right sunscreen? Ver fuente
5 Cantabria Labs. Heliocare 360 Age Active Fluid SPF 50+. Ver fuente
6 ISDIN. Fusion Water MAGIC Repair SPF 50. Ver fuente
7 American Cancer Society. How to use sunscreen. Ver fuente
ESCRITO POR:
María Suárez Santillán
Licenciada en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid.
Colegiada número 21421 del Colegio Farmacéutico de Madrid.
SOBRE MI:
Licenciada en Farmacia desde Marzo 2014, desde el inicio de la carrera he sentido atracción por la atención farmacéutica y ofrecer un trato personalizado al paciente. Asisto regularmente a cursos y formaciones organizados por el COFM, CSIF y la plataforma Mi Farma Formación para estar al día en las últimas tendencias y avances.
Desde el año 2019 formo parte del equipo de Onlyfarma y puedes encontrarme atendiendo a nuestros pacientes en la oficina de farmacia en la Calle Campiña 12 de Madrid.
Estoy entusiasmada por poder ofrecer información y consejos en nuestro blog a pacientes que quieran alcanzar un estilo de vida más saludable, o simplemente conocer más sobre algún tema relacionado con la salud.
Además de mi formación general en farmacia, he desarrollado una especialización en dermofarmacia. Me encanta trabajar con pacientes que tienen problemas de piel y ayudarlos a encontrar soluciones eficaces y seguras para sus necesidades. He estudiado en profundidad los productos y tratamientos y cómo pueden afectar a diferentes tipos de piel. Me siento altamente capacitada para ayudar a mis pacientes a encontrar los productos y rutinas adecuadas para sus problemas dermatológicos y trabajar con ellos para lograr los resultados deseados.

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