Lipedema y linfedema: qué son, diferencias, síntomas y tratamiento
El lipedema y el linfedema son dos trastornos que pueden producir aumento de volumen, pesadez y molestias en piernas o brazos, pero no son lo mismo. El lipedema está relacionado con una distribución anómala y dolorosa del tejido graso, mientras que el linfedema se produce por una alteración del sistema linfático y se acumula líquido de la linfa en una zona concreta. Es importante diferencias ambas patologías para poder tratarlas y darle el mejor cuidado en cada caso. En este artículo te explicamos cómo reconocerlos, qué señales deben alertarte y qué tratamientos pueden ayudar. Si buscas orientación sobre productos de cuidado, compresión o salud de la piel, puedes consultarnos en Onlyfarma.
Qué son el lipedema y el linfedema
El lipedema es una enfermedad crónica caracterizada por acumulación desproporcionada de grasa, sobre todo en piernas y, en algunos casos, brazos. Suele ser simétrica, dolorosa al tacto y con tendencia a hematomas. Una característica típica es que los pies suelen respetarse, creando a veces un “corte” visible en los tobillos.12
El linfedema, en cambio, aparece cuando el sistema linfático no drena bien la linfa y se produce un aumento de líquido acumulado en los tejidos. Puede afectar a piernas, brazos u otras zonas, y puede ser primario (por alteración del sistema linfático desde el nacimiento, aunque se manifieste más tarde) o secundario por una cirugía, radioterapia, infecciones, traumatismos u otras causas.34
Diferencias entre lipedema y linfedema
Aunque pueden parecerse, hay diferencias prácticas que ayudan a orientarse:
- Distribución: el lipedema suele ser bilateral y simétrico; el linfedema puede ser unilateral o más marcado en un lado.13
- Pies y manos: en el lipedema no suelen verse afectados; en el linfedema es frecuente que el pie o la mano se hinchen también.13
- Dolor: el lipedema suele doler al tacto y puede dar sensación de piernas pesadas; el linfedema puede sentirse más como tensión, hinchazón o pesadez.
- Hematomas: en el lipedema son frecuentes los moratones con pequeños golpes o sin recordarlos claramente.2
- Edema con fóvea: en el linfedema inicial puede quedar marca al presionar la piel; en lipedema puro esto suele ser menos típico.
- Respuesta a dieta: el lipedema no desaparece solo con dieta o pérdida de peso, aunque mantener un peso saludable puede ayudar a reducir sobrecarga y síntomas.2
También existe el lipo-linfedema, que ocurre cuando una persona con lipedema desarrolla además alteración linfática y retención de líquido. En esos casos puede haber más hinchazón, sensación de presión y afectación de pies.
Síntomas del lipedema
Los síntomas más habituales del lipedema incluyen:
- Aumento desproporcionado de volumen en piernas, caderas, muslos o brazos.
- Dolor, sensibilidad o molestia al presionar la zona.
- Sensación de pesadez o cansancio en las piernas.
- Tendencia a hematomas con facilidad.
- Piel con aspecto irregular o nodular en fases más avanzadas.
- Dificultad para reducir volumen en las zonas afectadas pese a dieta o ejercicio.
El lipedema se observa casi exclusivamente en mujeres y suele aparecer o empeorar en etapas de cambios hormonales como pubertad, embarazo o menopausia, aunque cada caso debe valorarse de forma individual.12
Síntomas del linfedema
El linfedema suele manifestarse con:
- Hinchazón persistente en una extremidad o parte del cuerpo.
- Sensación de pesadez, presión o tirantez.
- Menor movilidad o sensación de rigidez.
- Piel más tensa, engrosada o endurecida con el tiempo.
- Mayor riesgo de infecciones cutáneas, como celulitis, si la piel se lesiona o no se cuida bien.35
En fases iniciales puede empeorar a lo largo del día y mejorar parcialmente con elevación o descanso. Si avanza, la hinchazón puede volverse más permanente y la piel más fibrosa.
Cómo se detectan y quién debe valorarlo
El diagnóstico suele empezar con la historia clínica y la exploración física: distribución del volumen, presencia de dolor, hematomas, afectación de pies o manos, textura de la piel, antecedentes de cirugía, radioterapia, infecciones o enfermedad venosa. En el linfedema, el NHS indica que muchas veces puede diagnosticarse por síntomas, antecedentes y medición de la zona afectada, aunque en algunos casos se necesitan pruebas adicionales.3
En lipedema no existe una única prueba sencilla que lo confirme. Se diagnostica principalmente por criterios clínicos y experiencia del profesional. A veces se solicitan pruebas para descartar o evaluar problemas asociados, como insuficiencia venosa, obesidad, linfedema u otras causas de edema.
Si sospechas lipedema o linfedema, lo ideal es acudir a un médico para que te realice un correcto diagnóstico. Si diagnosticamos pronto evitamos mayores complicaciones y evitamos tratamientos poco eficaces o inadecuados.
¿Se pueden prevenir?
El lipedema no puede prevenirse de forma garantizada, porque parece tener un componente hormonal y familiar. Lo que sí puede hacerse es prevenir el empeoramiento funcional: mantener actividad física adaptada, evitar grandes fluctuaciones de peso, cuidar la piel, tratar problemas venosos si existen y consultar pronto si hay dolor, aumento de volumen o hematomas frecuentes.
En el linfedema, la prevención depende de la causa. Cuando existe riesgo tras cirugía, radioterapia o extirpación de ganglios, es fundamental cuidar la piel, evitar heridas e infecciones, mantener movilidad, controlar el peso y seguir las indicaciones del equipo médico. La prevención de infecciones cutáneas es especialmente importante porque pueden empeorar el linfedema.5
Tratamiento del lipedema
El tratamiento del lipedema está enfocado en reducir el dolor, mejorar la movilidad, frenar suprogresión y mejorar la calidad de vida. Normalmente combina varias medidas:
- Actividad física adaptada: caminar, ejercicios acuáticos, fuerza suave y movilidad ayudan a mejorar función y circulación.
- Usar medias de compresión: puede aliviar pesadez y mejorar confort, especialmente si hay edema asociado.
- Drenaje linfático manual: puede ser útil en algunas personas, especialmente si hay componente de retención de líquido.
- Cuidado del peso: no elimina el lipedema, pero ayuda a reducir sobrecarga articular y cardiovascular.
- Apoyo psicológico: el lipedema puede afectar autoestima, movilidad y calidad de vida.
- Liposucción especializada: en casos seleccionados puede plantearse como tratamiento quirúrgico para reducir tejido graso doloroso, siempre valorado por especialistas con experiencia.26
Desde nuestra parafarmacia oniline, les recordamos que el lipedema no es un patalogía producida por “comer mal” o “falta de ejercicio”. El ejercicio y la alimentación ayudan a la salud global, pero no hacen desaparecer por completo el tejido lipedematoso.
Tratamiento del linfedema
El linfedema no siempre tiene cura definitiva, pero sí puede controlarse. El tratamiento recomendado suele ser la terapia descongestiva compleja, que combina cuidados de piel, ejercicio, compresión y drenaje linfático manual en algunos casos. El NHS señala que esta terapia no cura el linfedema, pero puede ayudar a controlarlo.4
- Compresión: se recomienda usar medias, mangas o vendajes específicos indicados por profesionales.
- Ejercicio terapéutico: activa la bomba muscular y favorece el retorno linfático.
- Drenaje linfático manual: realizado por profesionales formados.
- Cuidado estricto de la piel: hidratar, evitar grietas y tratar heridas para prevenir infecciones.
- Control de peso: el exceso de peso puede empeorar el linfedema y dificultar su manejo.
Cuidados diarios: piel, compresión, movimiento y peso
Tanto en lipedema como en linfedema, los cuidados diarios marcan la diferencia:
- Hidratación de la piel: una piel seca se fisura más fácilmente; las grietas aumentan el riesgo de infección, especialmente en linfedema.
- Evitar heridas: cuidado con cortes, rozaduras, quemaduras o picaduras.
- Movimiento regular: mejor poco y constante que grandes esfuerzos puntuales.
- Compresión bien indicada: no todas las medias sirven; deben ajustarse a la situación y tolerancia.
- Elevación de piernas: puede aliviar pesadez, sobre todo si hay edema asociado.
- Calzado cómodo: evita rozaduras y mejora la marcha.
- Evitar calor extremo: puede empeorar sensación de pesadez e hinchazón.
En onlyfarma ponemos a su disposición los siguientes productos para ayudar a hidratar la piel de las piernas, productos para prevenir rozaduras, medias de compresión cuando proceda y les recordamos que siempre pidan consejo sobre qué tipo de productos son los más adecuados para su caso concreto.
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Cuándo consultar con un profesional
Te recomendamos acudir a un médico si presentas alguno de los siguientes síntomas:
- Aumento progresivo de volumen en piernas o brazos.
- Dolor al tacto, pesadez o hematomas frecuentes sin causa clara.
- Hinchazón de un solo lado o diferencia marcada entre extremidades.
- Piel roja, caliente, dolorosa o fiebre: puede ser indicativo de que hay alguna infección.
- Heridas que no cicatrizan, cambios importantes de color o dolor intenso.
- Hinchazón repentina, dolor en pantorrilla o dificultad respiratoria: requiere valoración urgente.
No todo aumento de volumen es lipedema o linfedema. También pueden intervenir problemas venosos, renales, cardíacos, hormonales o efectos de medicamentos. Por eso, ante cualquier cambio de los indicados anteriormente, recomendamos que vayas a un médico para descartar cualquier otra patología y poder darle un tratamiento más específico y eficaz.
Desde Onlyfarma esperamos que este artículo os haya sido útil, recordad que siempre estamos disponibles para resolver cualquier duda o pregunta acerca del lipedema o linfedema o de cualquier otro tema a través de nuestro whatsapp o teléfono.
Fuentes de información utilizadas:
1 NHS. Lipoedema. Ver fuente
2 Cleveland Clinic. Lipedema: Causes, Symptoms & Treatment. Ver fuente
3 NHS. Lymphoedema. Ver fuente
4 NHS 111 Wales. Lymphoedema: treatment and decongestive lymphatic therapy. Ver fuente
5 Macmillan Cancer Support. Managing lymphoedema and reducing infection risk. Ver fuente
6 PubMed Central (NIH). Lipedema: Clinical Features, Diagnosis, and Management. Ver fuente
ESCRITO POR:
María Suárez Santillán
Licenciada en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid.
Colegiada número 21421 del Colegio Farmacéutico de Madrid.
SOBRE MI:
Licenciada en Farmacia desde Marzo 2014, desde el inicio de la carrera he sentido atracción por la atención farmacéutica y ofrecer un trato personalizado al paciente. Asisto regularmente a cursos y formaciones organizados por el COFM, CSIF y la plataforma Mi Farma Formación para estar al día en las últimas tendencias y avances.
Desde el año 2019 formo parte del equipo de Onlyfarma y puedes encontrarme atendiendo a nuestros pacientes en la oficina de farmacia en la Calle Campiña 12 de Madrid.
Estoy entusiasmada por poder ofrecer información y consejos en nuestro blog a pacientes que quieran alcanzar un estilo de vida más saludable, o simplemente conocer más sobre algún tema relacionado con la salud.
Además de mi formación general en farmacia, he desarrollado una especialización en dermofarmacia. Me encanta trabajar con pacientes que tienen problemas de piel y ayudarlos a encontrar soluciones eficaces y seguras para sus necesidades. He estudiado en profundidad los productos y tratamientos y cómo pueden afectar a diferentes tipos de piel. Me siento altamente capacitada para ayudar a mis pacientes a encontrar los productos y rutinas adecuadas para sus problemas dermatológicos y trabajar con ellos para lograr los resultados deseados.
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